Muchos hemos escuchado expresiones como: “Este trabajo me mata” o “Me muero por trabajar”. Pero que pasa cuando el fenomeno es real. Aunque no lo crean existe, la definición de “Muerte por exceso de trabajo” denominada KAROSHI. Y como siempre esta definición vino de Japón, un lugar que se caracteriza por la eficiencia en sus diferentes estratos laborales y por su rigidez corporativa. Este termino aplica para los fallecimientos causados por el exceso de trabajo y que son un factor determinante para que el individuo en cuestión desarrolle un estado de fatiga cronica y esto a su vez un desgaste, con falta de respuesta del sistema cardiovascular provocando la muerte. Se reportan alrededor de 300 a 500 casos anuales en la isla, y a nivel mundial la cifra a crecido hasta cerca de 5000 casos anuales.

Este problema es un claro ejemplo de la falta de compromiso de las empresas para sus trabajadores, exigiendo horas extras y trabajos terminados en fechas exactas, que provocan en el empleado stress constantes, y que termina con su fallecimiento. Es obvio que hay que trabajar, y salir adelante, pero nunca a costa de nuestra propia salud. Si alguno de ustedes conoce a alguien asi, no sean malos y denles el consejo de hacer algo, acudir a un servicio de atención medica o un psiquiatra. Que pueda orientarlos para manejar el stress y rendir sin sacrificar su vida.

Recuerden: “Hay que trabajar para vivir, y no al reves, vivir para trabajar”. YASU